domingo, 7 de diciembre de 2014

Muertos de hambre

Perfeccionamiento, entrega, sacrificio infinito. Un mundo igual de complejo que cualquier otro. Piénsenlo, y si después de pensarlo su cabeza no les da ninguna conclusión, acudan al corazón y a ver que pasa.




Ya basta de discriminar a las personas por el único hecho de trabajar en lo que realmente les gusta. Hacer del trabajo una diversión debería de ser el objetivo de todos, porque yo creo que nadie quiere verse en un futuro sentado en una silla delante de un montón de papeles y mirando todos los días la misma pared, en un trabajo que no le satisface en absoluto y del que, cuanto antes mejor, quiere deshacerse.

Y, por lo menos para mí, todo trabajo es igual de respetable. ¿Por qué no se va a valorar igual a alguien que trabaja en un estudio de arte que a alguien que trabaja en un hospital? ¿Por qué deberíamos de desprestigiar a alguien que se gana su vida honradamente escribiendo o dibujando? ¿O es que acaso no son necesarios los cuadros, los libros o las esculturas? 


"En esta vida haz lo que más te guste, pero asegúrate de ser el mejor en ello"


Si lo que te gusta es dibujar, dibuja. Si lo que te gusta es escribir, escribe. Y si lo que te gusta es barrer, barre, pero asegúrate de ser el mejor del mundo barriendo. Y persigue tu sueño, realízate. Nunca te dejes convencer por aquellos que te digan que no llegarás a ningún sitio, porque para llegar lejos el primero que tiene que tener fe en ti mismo eres tú. Lo demás llega con el tiempo, y finalmente, aquellos que al principio no daban ni un duro por ti se darán cuenta de lo equivocados que estaban.  

Es realmente digno de admirar que alguien emprenda por sí mismo. Que se arriesgue en terreno hostil, que consiga hacer de una diversión su realidad laboral. Que consiga crear algo de la nada. ¿Acaso no es el deseo de todos poder vivir de aquello que realmente nos gusta?

Y si realmente es así, entonces ¿Por qué no poner el mismo empeño en la creatividad que en la alfabetización? ¿Por qué discriminar a las personas que diariamente nos ofrecen la diversidad cultural sobre la que se basa nuestra sociedad? ¿Son prescindibles los actores,  pintores,  escritores, músicos o fotógrafos? 






¿Podríamos vivir sin cuadros, esculturas, libros, películas, música o teatro? ¿De verdad alguien piensa que seríamos los mismos sin todas estas cosas? 


"Piénsenlo, y si después de pensarlo su cabeza no les da ninguna conclusión, acudan al corazón y a ver que pasa."



Toma la iniciativa.






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