domingo, 14 de diciembre de 2014

La utopía

"La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos y ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos, y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. A pesar de que camine, no la alcanzaré nunca. 
Entonces, ¿Para qué sirve la utopía? Pues sirve justamente para eso:  para caminar"




De esta forma describió Eduardo Galeano la "utopía", como una forma de caminar, de seguir hacia adelante. Una forma de intentar llegar hacia algo que, aunque parezca inalcanzable, nos haga tirar del carro. Y, quién sabe, quizás algún día lleguemos al final. Puede que sin darnos cuenta un día nos encontremos con este de bruces. O puede que no, que por el camino descubramos que nuestro final estaba mucho más cerca de lo esperado. Puede que encontremos la felicidad sin más, un día cualquiera. El día menos pensado. 

Puede también que ni siquiera sepamos que ese día ha llegado, ya que esas son las cosas que, a simple vista, no se ven; cosas que sólo aprecias con claridad meses después. Puede que años. Sin embargo, puede, y sólo puede, que ese sea nuestro presente. Que sin saberlo, hallamos encontrado la felicidad. Aunque eso es casi imposible, porque nuestra vida se basa en los objetivos. Objetivos que, irónicamente, no marcamos nosotros mismos. Objetivos que se alcanzan, y nuevos objetivos. Aunque también objetivos inalcanzables, objetivos con los cuales nunca estamos contentos y a los que siempre pedimos más. De los que siempre queremos más.




Más dinero, más salud, más amor. Más, más y más. Y más todavía, aunque en ocasiones menos. Menos cuando menos significa más. Menos paro, más trabajo. Menos frío, más calor. Menos corrupción, más... Más igualdad. ¿Y cuando ya lo tienes todo qué? Una vida vacía, sin más, sólo con menos. Porque entonces, las cosas sólo pueden ir a peor. Y créeme que irán, ya que si algo puede salir mal, saldrá mal.


 "No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita"


Sinceramente, buscar más en esta vida tampoco está tan mal. Otra cosa es encontrarlo. Eso ya es más, complicado. Puede que quien no se fije objetivos, se quede estancado. Que quien no busque su propia utopía, nunca pueda seguir caminando. Puede que buscando más encuentre menos.

Pero quien no arriesga, no gana.



Toma la iniciativa.




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