viernes, 21 de noviembre de 2014

Música para mis oídos

Dicen que la música inspira, y que es capaz de cambiar nuestro estado de ánimo en pocos minutos. Minutos en los que pierdes la noción del tiempo, en los que te dejas llevar por las pequeñas historias que esconden las grandes canciones. 




La música es, muchas veces una ayuda. Nos ayuda a pensar con claridad, a reflexionar y a darle vuelas a las cosas. Quizá es por eso por lo que le tenemos tanto aprecio. Quizá es por eso por lo que nos molesta tanto que la gente se meta con nuestros gustos musicales, con nuestros grupos o con nuestros cantantes. Y es que, en realidad, si no son nuestros son por lo menos una gran parte de nosotros, algo que nos define. Algo que nos complementa.

Letras que te recuerdan situaciones y momentos de tu vida. Canciones que, inevitablemente, asocias a lugares y a personas. Los pelos de punta, la piel de gallina. Evasión total.

Todavía no he conocido a nadie al que no le guste la música. Supongo que todo llegará, aunque sinceramente, si algún día me encuentro en esa situación solo podría decirle a ese alguien que no sabe lo que se pierde. Que la música es adictiva, aunque no os estoy contando nada nuevo, ya que todo el mundo que tenga dos orejas ya se habrá dado cuenta.

Y es que no termino de comprender como, de entre los cientos de tipos de música existentes en el mundo, todavía halla personas que no la soporten. Y es que, todavía estoy más confuso cuando, gustándote una música determinada criticas a las demás por criticar.


"Vive y deja vivir,
escucha y deja escuchar"




Toma la iniciativa.




COMPARTIR EN REDES SOCIALES

No hay comentarios:

Publicar un comentario